Lentillas

Lentes de contacto
Antes de ponerte una lentilla, hay que mirar el ojo
La adaptación es lo que separa una lentilla cómoda de una que acaba en el cajón. Revisión de graduación y de la superficie del ojo, prueba en consulta y seguimiento a los pocos días.

Qué incluye
Cuatro pasos, sin sorpresas
- Revisión previa. Graduación, curvatura corneal y estado de la superficie del ojo.
- Prueba en consulta. Te la ponemos y vemos cómo se comporta en tu ojo.
- Aprendizaje. Poner, quitar y limpiar, hasta que salga solo.
- Seguimiento. Revisión a los pocos días y después según tu uso.

Cuál te toca
Diarias, mensuales, tóricas o multifocales
- Diarias: la abres, la usas y la tiras. Cero mantenimiento, la más segura para ojos sensibles.
- Mensuales: más económicas por día, con limpieza y estuche.
- Tóricas: para astigmatismo, con un eje que debe quedar en su sitio.
- Multifocales: para vista cansada.
Cuidado
Lo que no hay que hacer
No dormir con ellas si no son de uso prolongado, no mojarlas con agua del grifo y no estirar la vida útil más allá de lo que marca el fabricante. La mayoría de las infecciones que vemos vienen de ahí, no de la lente.
Pruébate unas lentillas
Te decimos si son para ti en la misma consulta. Sin compromiso.